jueves, 15 de mayo de 2014

ASÍ ES CÓRDOBA:

 

El valle del Guadalquivir es la principal vía de comunicación de Andalucía. Sus tierras son fértiles y el clima es bueno, aunque un poco caluroso en verano. Este valle se ubica entre Sierra Morena al norte y las sierras Béticas al sur. El paisaje que actualmente vemos es producto de la erosión y la deposición de sedimentos, por eso se trata de una tierra relativamente nueva que ha ido rellenando el Guadalquivir, el llamado río Grande por los árabes. Debido a las intensas lluvias del principio del 2013 el Betis, para los romanos, bajaba muy cargado y terroso, de este modo y durante milenios fue llenando sus riberas de suelos productivos. Los territorios más nuevos están precisamente en la desembocadura, allí las aguas dulces se mezclan con las salinas atlánticas y durante los últimos kilómetros el río lleva sal suficiente para que haya salinas. El gran río está lleno de anécdotas.

Vista desde el hotel Mirador de Montoro
Vista desde el hotel Mirador de Montoro

Alguno de los paisajes andaluces más encantadores están en este valle junto a su cauce. En uno de sus meandros está Montoro, subido en una ladera curva de su margen izquierda. El mejor balcón para disfrutar de estas vistas es el Hotel Mirador de Montoro, estratégicamente situado. Calidad, tranquilidad y buena gastronomía son las características de este hotel, pero lo mejor de todo es su ubicación. Se podría estar horas mirando las aguas pasar y la luz solar cambiar. Disfrutar de las diferentes imágenes que nos ofrece esta atalaya durante las 24 horas del día es una experiencia sin par. La sierra, el pueblo y el río son suficiente espectáculo para no tener que despegarse de la ventana… Pero el pueblo también merece una visita, hay que pasear por él.

Estatua de Maimónides
Estatua de Maimónides

Montoro se asienta junto al río en un meandro frente a las lomas y laderas que van ascendiendo hasta la sierra. La riqueza medioambiental de esta zona es tan grande que se le ha dado un grado de protección: el Parque Natural de la Sierra de Cardeña y Montoro. Es un entorno precioso que tiene una vegetación diversa que propicia la existencia de fauna salvaje. En este entorno natural tan rico las abejas se desarrollan de maravilla, aquí disponen de una variedad de flores que va desde las típicas del clima mediterráneo como la encina o las plantas aromáticas a otras más relacionadas con el clima húmedo como el eucalipto.
La Miel Sierra Montoro es un producto natural que ha recibido varios premios por su calidad. Lorenzo es su principal representante y cuida con mucho cariño estas mieles, además te lo sabe contar. Produce miel de azahar, de encina, de romero, de eucalipto, etc. Él recomienda que se tome sola, para comprobar lo buena que es y el buen sabor que tiene, pero también te anima a mezclarla con frutas como la naranja u otros postres, porque es un añadido de calidad que enriquece y mejora los sabores. Dice que las abejas son muy sensibles a la contaminación y a los entornos poco naturales, pero en las cercanías de Montoro ellas forman parte del ecosistema y producen una miel muy pura y muy rica. La miel es uno de los alimentos más saludables porque aporta al organismo muchos beneficios, como minerales, aminoácidos y otras sustancias beneficiosas.

La elegancia de la sencillez
La elegancia de la sencillez

Después del 711 d.C. los árabes, que adoraban las aguas corrientes, se asentaron en la orilla del gran río y fundaron la capital de al-Ándalus en el antiguo emplazamiento de la Corduba romana. A partir del año 786 empezaron a construir la mezquita. Este edificio se convertirá en un lugar sagrado, único e impresionante, ya que fue mezquita y ahora alberga la catedral de Córdoba; gracias a este hecho la parte musulmana se mantiene en perfecto estado. Así vemos hoy el precioso bosque de arcos rojiblancos que cautiva al espectador.
En el S.X Abderramán III se proclamó Califa y convirtió a Córdoba en un reino independiente de Damasco y en la ciudad más importante de Europa, con casi un millón de habitantes y más de mil mezquitas. Esa grandeza no duró mucho porque en 1236 fue tomada por los cristianos sin violencia, y gracias a este acontecimiento mantiene un casco histórico grande y bien conservado.
Es impresionante entrar a la ciudad desde la Torre de la Calahorra, hoy es el museo Vivo de Al-Andalus, un buen aperitivo para la visita, en el que destaca una maqueta perfecta de la mezquita-catedral, así la ves entera y la puedes observar desde cualquier perspectiva. Subido a la terraza de la torre se admira la ciudad enfrente. Cruzando el puente romano de 16 ojos, por fin, se entra. La sensación es escalofriante, nos lleva más de un milenio al pasado.
La primera anécdota ya está aquí, pues la imagen de San Acisclo y santa Victoria está en una capilla en este puente, aunque casi todo el mundo cree que el patrón es el arcángel que está al final del puente en el monumento de la Victoria de san Rafael. Sin embargo, el día de san Acisclo no es festivo. Se celebra san Rafael y, en vez de festejarse en septiembre, tienen la dispensa de seguirlo venerando en la antigua fecha del 24 de octubre. Así es Córdoba, ¡sorprende a sus propios vecinos! Muchas de estas anécdotas y leyendas muy interesantes e, incluso, aterradoras se conocen haciendo la Ruta de Leyendas de Córdoba con Teo. Es el mejor modo de pasear por la ciudad, conocerla y sorprenderte con todo tipo de leyendas curiosas y misteriosas.

Palacio de Viana
Palacio de Viana

Los patios son otro patrimonio cordobés que merece ser conocido por su significado, su belleza y su lucimiento al público en el mes de mayo. Es una estancia muy importante en las casas porque, en verano, Córdoba arde bajo el sol durante el día, sin embargo es un placer estar a la sombra escuchando una fuente al fresquito, rodeado de geranios, buganvillas, claveles, etc. El Palacio de Viana es una unión de varios edificios que cuenta con doce de estos rincones especiales, más un jardín con grandes árboles. Se pueden visitar los patios, el interior del palacio y, como visita gratuita, tiene una con vídeo explicativo. La visita es imprescindible para conocer de una vez varios de estos patios, espacios típicos y muy queridos.

Voz y guitarra flamenca
Voz y guitarra flamenca

El atardecer es un momento mágico en Córdoba, aquellas leyendas que contaba Teo casi se hacen realidad. Caminando por las calles en silencio algunos rincones parecen querer contarte algún secreto… La acompasada voz desgarrada de un cantaor se escucha tímidamente en algún lugar, lejos. El instinto te lleva por “La ruta de las Tabernas”. Las palmas sordas suenan despacio y unos tacones parecen romper el suelo… Ya en el Mesón San Basilio el silencio es sepulcral, únicamente escuchan mientras todos miran absortos al escenario; solamente los dedos, que acarician las cuerdas de la guitarra, claman en la noche esperando que el “sentío” del cantaor emita su voz… El flamenco es una pasión que se siente de un modo muy especial en Córdoba y se brinda con un blanco de Montilla-Moriles y unas olivas.
Lorca escribió en el Romancero Gitano: “Aunque sepa los caminos, yo nunca llegaré a Córdoba“. Pues hay que conocerlos muy bien, porque esta ciudad se oculta en sus patios y calles, se camufla en el silencio descarnado del flamenco que retumba en la noche y se esconde entre las leyendas más desconocidas cordobesas. En el intrincado laberinto de los siglos y la historia también se pierde uno. Para conocer todos esos caminos, habrá que volver… Córdoba nos espera con todos sus encantos.

Restaurantes y alojamiento

Carne de El Churrasco
Carne de El Churrasco

Uno de los tesoros ocultos cordobeses se encuentra en el interior de un restaurante encantador. El restaurante El Churrasco, que es un clásico cordobés, empezó siendo un pequeño establecimiento en el que se comía una carne excelente, por eso tuvo mucho éxito y fue creciendo. Hoy, después de anexionarse varias casas de alrededor, casi posee toda una manzana de la parte más antigua de la ciudad. Se sigue comiendo de maravilla, el trato es excepcional y los comedores y la bodega son dignos de rodar una película. La bodega impresiona por la cantidad y calidad de sus vinos, pero sobre todo por las fechas de sus etiquetas que hay que leer con mucho cuidado porque las décadas han ido desdibujando sus datos. La carta es variada y de mucha calidad. Platos como las habas con jamón, las berenjenas fritas o las carnes de Los Pedroches son excelentes por la calidad y la preparación. Entre los pinchos destaca la tapa de sardina ahumada y guacamole que fue ganadora del 1º Premio Tapa de Córdoba de 2012. La visita es imprescindible.

Alcachofas con jamón. Restaurante La Cuchara de san Lorenzo
Alcachofas con jamón. Restaurante La Cuchara de san Lorenzo

La Cuchara de san Lorenzo, con dos menciones en la Guía Michelin, es un restaurante cuya cocina es de vanguardia, pero basada en la calidad del producto y la elaboración tradicional. El toque de autor le infiere un carácter especial. Es un comedor tranquilo, quizás íntimo, un buen lugar para una comida o cena entrañable, cercana. La carta es original y con buena relación calidad-precio. En ella destacan las croquetas de ternera, las alcachofas confitadas o el salmorejo, como platos sabrosos y de una suavidad suprema. Los platos estrella tal vez sean las manitas deshuesadas con foie, un plato único y delicioso, y el parmentier de boletus y huevo tratado a baja temperatura 63º, otra delicia más para el paladar.

Hotel Casas de la Judería
Hotel Casas de la Judería

El alojamiento en Córdoba ha de estar en el centro, no hay nada mejor que tras la cena poder pasear o tomar algo regresando caminando al hotel cerca del río o por la judería, eso es un lujo. Dejas el coche y te olvidas. El  Hotel Casas de la Judería, aposentos en los que nació don Luis de Góngora y Argote hace más de 450 años, es puro encanto y su equipamiento suficiente para disfrutar. Sus tres patios de las tres culturas y las vistas del campanario de la mezquita-catedral son algunos de los detalles que se llevará uno tras abandonar este alojamiento. Esta antigua casa solariega es ideal por donde se la mire, todo en ella te lleva al pasado: los pavimentos, las dependencias, la escalera, etc.
Fuente: conmuchagula.com



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domingo, 11 de mayo de 2014

MAYO CORDOBÉS:


Como un ejemplo más del desbordamiento de los sentimientos en el Sur, que cuando aparecen en su estado original se parecen a un torrente inacabable, Mayo en Córdoba es la imagen perfecta del derroche de lo andaluz. Desde el primer día en que una rosa explota en fragancias por los aires, la ciudad se coloca el traje de fiesta, el de la primavera estimulante y casi pagana, y modifica el escenario de la cotidianeidad.
 Mayo explota con elegancia de jardín en la ciudad de Córdoba y se instala en las cruces de sus plazuelas, en las macetas de sus patios, en la algarabía de sus casetas de Feria, en las gargantas de sus cantaores o en el redondel del albero, donde surgieron los califas del toreo.
Si hubiera que hacer una descripción de la alegría de un pueblo a los antropólogos no les quedaría más remedio que venir a Córdoba por el mes de Mayo, el tiempo escogido por esta ciudad para despedirse del curso que finaliza y prepararse para los meses de estío, cuando los cordobeses se desentienden de todo porque todos los frentes se destinarán a la lucha contra el calor. Pero mientras dure Mayo, mientras los azahares modifiquen hasta el olor de una ciudad, Córdoba será la gran dama de Andalucía, filósofa y cantarina, que entrega todo lo mejor de sí vestida de fiesta.  








 

LAS CRUCES

El Concurso de las Cruces de Mayo es como el pistoletazo de salida en este desvarío festivo del mes. Reducto de una religiosidad atada a la noche de los tiempos, las cruces se levantan, cuajadas de flores, en las plazas, pasajes y recintos abiertos, adornados con la naturaleza que el mes de Mayo proporciona además de con mantones de manila, colchas multicolores y sabiduría popular. Asociaciones de Vecinos y Peñas son las entidades encargadas de hacer de Córdoba un escenario de película y llenar la calle de fiesta. El recorrido se suele hacer de noche, cuando Córdoba se torna mágica y el vino es un compañero que convierte en bailes y canciones cualquier atisbo de soledad. Y en cualquier rincón, una guitarra suena y una garganta canta una pena convertida en arte.

LAS ROMERIAS
Las romerías en Córdoba tienen nombre propio: Santo Domingo y Linares. La primera de ellas tiene su copla obligada, original del compositor Ramón Medina, que indica la fecha de su celebración: 'Caminito de Santo Domingo te vi una mañana florida de Abril...'. Santo Domingo de Scala Coeli es un convento de dominicos, a seis kilómetros de la ciudad, y su efeméride está ligada al recuerdo de San Álvaro de Córdoba. El santuario de Linares, donde se celebra la otra romería el primer domingo de Mayo, está situado a las afueras de la ciudad y tiene relación con la conquista de Córdoba por parte de San Fernando. La Virgen de Linares es, según la tradición, la que el rey portaba sobre su caballo cuando conquistó Córdoba. El perol cordobés es la típica comida de ambas romerías.
LOS PATIOS
Acabado el concurso de Cruces, comienza el Festival de los Patios Cordobeses, la segunda eclosión festiva del Mayo cordobés en donde la hospitalidad se hace estética. Los dueños de las casas con patios, cuajados hasta lo imposible de flores, macetas, pozos y cal los abren al visitante para que éste disfrute con estos reductos de las casas típicas cordobesas, enclavadas en los barrios más añejos, como San Agustín, San Lorenzo, La Judería o San Basilio. Junto a los Patios, en las calles y plazas cercanas, el Ayuntamiento organiza festivales y actuaciones, donde el cante y las sevillanas ayudan a pasar el bochorno de las noches de Mayo, que ya comienza a ser caluroso.

LA FERIA

La Feria de Nuestra Señora de la Salud se celebra a finales de Mayo, en torno a la fiesta de la Virgen que da nombre a este evento, colofón y cierre del Mayo florido y alegre de Córdoba. Enmarcada al estilo de las ferias andaluzas, las casetas, el paseo central y la Calle del Infierno le suelen dar el cuerpo y contenido de la misma. A diferencia de otros lugares de Andalucía, las casetas de la Feria cordobesa suelen ser abiertas a todo tipo de público. El paseo de caballos, los trajes de faralaes, las sevillanas y el vino suelen ser ingredientes de la Feria que, como las del resto del país, ha perdido un tanto su origen, basado en las transacciones de ganado, mercado que actualmente se celebra en el extrarradio de la ciudad. 

LOS TOROS
Cuentan que mientras Colón descubría América, Córdoba descubría los toros. Al parecer, la primera corrida de que se tenga noticia se celebró en el Alcázar de los Reyes Cristianos en 1492, lidiándose dos reses en honor y divertimiento del príncipe Don Juan, el malogrado hijo de los Reyes Católicos. Córdoba, haciendo honor a esa tradición taurina, ofrece en su plaza de Los Califas, coso de primera categoría, atractivos carteles taurinos que se celebran, principalmente, durante la Feria de Mayo. A figuras cordobesas de tanto renombre, como Lagartijo, Guerrita, Machaquito, Manolote o El Cordobés se unen ahora los dos jóvenes toreros de los noventa: Finito y Chiquilín.
 
LOS ESPECTÁCULOS
Córdoba celebra, cada tres años, uno de los espectáculos más definitorios de su idiosincrasia y personalidad: el Concurso Nacional de Arte Flamenco, espaldarazo de calidad para las figuras del cante, el baile y la guitarra. También es símbolo de la calidad cultural cordobesa el Gran Teatro, recinto que acoge anualmente, durante el verano, el Festival de la Guitarra y que en su haber cuenta con la producción de espectáculos propios que van desde el flamenco hasta la ópera. El Teatro de la Axerquía, otro recinto municipal para las noches del verano, completa la oferta de salas cordobesas públicas, que a veces se alarga hasta los Jardines del Alcázar, donde oír el lenguaje de las guitarras supone la cercanía del éxtasis. 

Fuente: fiestasdeandalucia.com

Desde el Mercado de nuesto Pueblo, www.origenandalucia.es , apoyamos y ayudamos al fomento y a la mejora de nuestras fiestas tradicionales- 

http://www.origenandalucia.es
 

sábado, 10 de mayo de 2014

ANDALUCIA Y SUS VINOS:


Andalucía posee una tradición milenaria en el cultivo de la vid y en la elaboración de vinos de gran prestigio y fama en todo el mundo. Los siglos XVI y XVII, gracias al auge del comercio marítimo, fueron una época de especial florecimiento.
La topografía, geología y clima de los suelos andaluces resultan excelentes para el cultivo de la vid. El clima Mediterráneo y los diferentes microclimas, las suaves temperaturas medias (16ºC), la escasez de heladas y granizos, las numerosas horas de sol al año, un fuerte contraste altitudinal y el sistema de crianza, crean caldos de gran calidad, a la par que muy variados y característicos.
Esta tendencia a una producción de prestigio se ha perpetuado hasta la actualidad. Más del 70% de los viñedos andaluces están amparados por alguna de las seis Denominaciones de Origen establecidas y auspiciadas por sus respectivos Consejos Reguladores: Condado de Huelva (1933), Jerez-Xérès-Sherry (1933), Manzanilla de Sanlúcar (1964), Málaga (1933), Sierras de Málaga (2001) y Montilla-Moriles (1985).
A estas denominaciones se suman 13 indicaciones geográficas protegidas (Vinos de la Tierra) y otros vinos históricos no amparados pero que gozan de gran popularidad, tales como la Tintilla de Rota, el Pajarete y el Moscatel de Chipiona, Mosto del Aljarafe...En torno a todos estos caldos se ha configurado toda una Cultura del Vino en la que se engloban bodegas, museos especializados, fiestas tradicionales...

Viñedos y Bodegas


En el viñedo la actividad se intensifica a finales de agosto y principios de septiembre, cuando comienza la vendimia. La mano de obra se multiplica para recoger la uva en su punto exacto de maduración. Se recolecta desde muy temprano hasta el mediodía pues el fruto debe entrar fresco en el lagar de pisar, donde continúa la faena; en una hora la uva recogida debe estar molturada para evitar que empiecen a proliferar bacterias. Las Bodegas acogerán el vino nuevo para su crianza.
Arquitectura del vino
A lo largo de los siglos los vinateros han ido adaptando sus edificios y perfeccionando sus bodegas, buscando el equilibrio entre funcionalidad y belleza. Así, los techos altos, los muros gruesos y el suelo de albero que permite regarlo, mantienen la temperatura y humedad adecuada para la crianza de un buen fino. Y en el Marco de Jerez, las bodegas están situadas cerca del mar o en terrenos altos para que los vinos puedan recibir las brisas marinas de la mañana y los vientos húmedos provenientes del Océano.
Con el auge del enoturismo, son numerosas las haciendas y fincas así como las bodegas que ponen al alcance del visitante todo esta cultura. Ofrecen visitas guiadas, catas y algunas organizan incluso espectáculos ecuestres o flamencos para completar una jornada única.
Bodegas en Andalucía

Rutas del vino


Las Rutas del Vino que discurren por Andalucía unen a la perfección los atractivos enológicos, culturales, monumentales y tradicionales de las poblaciones y zonas que las integran.
Así, la Ruta del Vino Condado de Huelva permite disfrutar, además de las bodegas adheridas a la ruta, de la ciudad amurallada y el Castillo de Niebla, de los “Lugares Colombinos”, de la visita a la ciudad de Moguer, cuna del Nobel Juan Ramón Jiménez; sin olvidarnos del paraíso natural de Doñana y de su rica gastronomía, con productos como el jamón, la gamba y la fresa de Huelva.
Las Rutas de Vino y Brandy de Jerez fueron certificadas en 2007 con la Marca de Calidad “Rutas del Vino de España”. Trazan un recorrido por las  bodegas, enotecas, hoteles y restaurantes, museos y empresas de ocio de nueve poblaciones: las monumentales Sanlúcar de Barrameda y Jerez de la Frontera, además de Lebrija, Trebujena, Chipiona, Rota, El Puerto de Santa María, Puerto Real y Chiclana de la Frontera.
La Ruta del Vino Montilla-Moriles transcurre por las poblaciones de Aguilar de la Frontera, Córdoba, Fernán Núñez, La Rambla, Lucena, Montemayor, Montilla, Moriles y Puente Genil; y tiene entre otros atractivos lagares en la Sierra de Montilla rodeados de viñedos, donde degustar sus caldos a pie de tinaja.
Finalmente el Patronato de Turismo de la Costa del Sol ha diseñado las rutas vinícolas de Málaga que discurren por la Axarquía, Montes de Málaga, la Comarca Norte, la Serranía de Ronda y la Costa Occidental. Permiten conocer desde el Yacimiento romano de Torrox o la Laguna de Fuente de Piedra hasta la Bodega Málaga Virgen, una de las pocas en las que se practica la Vendimia nocturna.

Fiestas del vino


No hay fiesta ni acto social en Andalucía en el que no se disfrute de un buen vino. El calendario festivo andaluz está repleto de eventos vinculados al vino, concentrándose en septiembre, durante la época de la vendimia.


Museos del vino


En el Marco de Jerez se da cita el Museo del Vino “Misterio de Jerez”, con interesantes fondos documentales y fotográficos que complementa con impactantes efectos audiovisuales. A él se unen el Museo Barbadillo de la Manzanilla de Sanlúcar, el singular Museo de Etiquetas de Vino de Bodegas Garvey de Jerez, la Pinacoteca de la jerezana Bodegas Tradición (con la colección Joaquín Rivero de pintura española) y los museos de las bodegas Sandeman, Harveys o Real Tesoro y Valdespino, en Jerez de la Frontera (Cádiz).
El Museo del Vino de Málaga muestra más de 400 piezas antiguas distribuidas en un orden temático: etiquetas de botella, carteles, cabeceros de barrilería... En la provincia malagueña sobresalen también el Museo del Vino de Ronda, el Museo del Vino de Ojén, el Ecomuseo Lagar de Torrijos, y los museos de las bodegas Dimobe (Moclinejo) y Antigua Casa de Guardia (Olías). Los vinos cordobeses se hallan bien representados en el Obrador y Museo del Mosto de Moriles y en el museo de las Bodegas Toro Albalá en Aguilar de la Frontera.

Gran parte de esta extensa variedad de vinos andaluces los puedes encontrar en el Mercado de Nuestro Pueblo, www.origenandalucia.es

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Fuente: Andalucia.org

viernes, 9 de mayo de 2014

TIPOS DE VINOS:



Si en nuestro viaje nos acercamos a cualquiera de las bodegas y lagares presentes en la Ruta del Vino Montilla-Moriles, descubriremos que podemos disfrutar de una cata hecha a nuestra medida, seamos conocedores expertos o neófitos en la materia, amantes del mundo del vino o simplemente curiosos.

En una cata de iniciación nos presentarán los cinco vinos característicos de la denominación de origen Montilla-Moriles, empezando por el joven, seguido del fino, amontillado, oloroso y terminando por el afamado Pedro Ximénez.

Sin lugar a dudas, lo primero que nos llamará la atención será el espectacular abanico de colores y tonalidades que se desplegará ante nuestros ojos. Si deseamos probar un fino, bien frío, cogeremos correctamente el catavino por la base, miraremos el vino con atención y lo moveremos para apreciar la lágrima que cae por la copa, indicándonos el grado alcohólico que posee.

Seguidamente percibiremos su aroma antes de ingerir un breve sorbo; lo mantendremos en la boca antes de tragarlo para apreciar así los múltiples matices de este excepcional vino.

Es éste el comienzo de un camino sin retorno ya que nos convertiremos, en apenas unos instantes y ya para siempre, en incondicionales adeptos de los singulares vinos de Montilla-Moriles.

A continuación conoceremos las características de las cinco variedades de los vinos de Montilla-Moriles que debemos degustar para así disfrutarlos en todas sus dimensiones.

Joven
Vino de color muy pálido, de aroma afrutado y seco o ligeramente dulce (abocado). Hecho con mezclas de las distintas variedades de uva. Excelente para acompañar mariscos y pescados, imprescindible en las mejores mesas.
Grado alcohólico: 10º - 12.5º

Fino
Vino de color pálido amarillento con algunas tonalidades oliváceas, con agradable deje amargoso y olor primaveral. Ideal para copeo, aperitivos y mariscos. Mezclado con gaseosa e hielo se le llama "mongás" y con seven-up se le llama "rebujito".
Grado alcohólico: 14º - 15.5º

Amontillado
Vino de color oro viejo encendido, sabor cálido y avellanado cuya sedosidad tenuemente oleaginosa produce el lacrimeo peculiar en la superficie cóncava de la copa. Ideal para aperitivos añejos; compañero e ingrediente de sopas y consomés. Rey de los vinos generosos, por su crianza bajo el velo de flor en su comienzo y su envejecimiento oxidativo y prolongado al final de su crianza.
Grado Alcohólico: 16º - 18º

Oloroso
Vino de coloración caoba oscuro y mucho cuerpo, solemne aroma que se adentra entre una sensación frondosa de vid, sol y noble madera. De crianza exclusivamente oxidativa, alta graduación alcohólica y sabor aterciopelado. Recomendable "entre horas", para recibimientos y despedidas.
Grado Alcohólico: 18º - 20º

Pedro Ximénez
Vino puro almibarado de escogidas uvas "pasas" Pedro Ximénez. Su delicada fluidez evoca en el paladar la impronta vitalizadora del sol andaluz y la sana pastosidad digestiva del mosto. Indispensable en postres, rico elixir para cualquier momento. Con alto contenido en azúcar, es ingrediente de diversas recetas y de otros vinos como pale cream y medium. Mezclado con fino se llama "Fifty-fifty".
Grado Alcohólico: 9º - 16º

Fuente: rutadelvinomontillamoriles.com

Puedes encontrar vinos con denominación de origen Montilla-Moriles en el Mercado de Nuestro Pueblo:

www.origenandalucia.es

 

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miércoles, 7 de mayo de 2014

Propiedades de nuestros ibéricos:

FUENTE: carnesdeiberico.com 

 
Muchos son los estudios realizados sobre las propiedades de la carne del cerdo ibérico y aquí queremos recoger las conclusiones más destacadas, que esperamos confirmen el éxito de nuestros productos no sólo por su excelente sabor, sino por sus excelentes propiedades alimenticias:

 “Un grupo de investigadores extremeños ha demostrado los beneficios del consumo de carne de cerdo ibérico de bellota, que reduce los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, previene el aumento de la tensión arterial y la trombosis, disminuye la presencia de los lípidos perjudiciales y aumenta los antioxidantes” (Europa Press, Mayo 2006)

Esto es debido a las grasas del cerdo ibérico, que producen un efecto beneficioso sobre el colesterol en sangre, propiciando un incremento de la tasa del colesterol beneficioso (HDL) y reduciendo la tasa del colesterol perjudicial (LDL). Sólo el aceite de oliva virgen tiene un contenido de ácido oléico superior.


La proporción total de ácidos grasos insaturados en la grasa de los productos curados de cerdo ibérico alimentado con bellotas es mayor del 75%, lo que hace que sea la más "cardiosaludable" de todas las grasas animales conocidas e incluso más saludables que algunas de origen vegetal. El mérito no es únicamente de la raza de los cerdos; influye enormemente la alimentación a base de bellotas y hierba.
Además de este efecto beneficioso sobre el colesterol, el jamón ibérico en general proporciona proteínas, vitaminas B1, B6, B12 y ácido fólico, muy beneficiosas para el sistema nervioso y el buen funcionamiento del cerebro. También es rico en vitamina E, un poderoso antioxidante, y en minerales como el cobre, esencial para los huesos y cartílagos, calcio, hierro, zinc, magnesio, fósforo y selenio, este último muy ligado a procesos de antienvejecimiento.
En cuanto a la aportación energética, 100 gramos de jamón ibérico aportan menos de 250 kcal (más o menos como el pan), por lo que un consumo moderado no perjudicará las dietas hipocalóricas (bajas en calorías).

 
 
También es un excelente sustituto de la carne roja, puesto que 100 gramos de jamón contienen 43 gr de proteínas.
Por tanto, recomendamos asociar de nuevo el cerdo ibérico a una dieta saludable e introducir sus productos en vuestra alimentación habitual. 

Proximamente en el mercado de nuestro pueblo:

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martes, 6 de mayo de 2014

Queso de cabra en aceite y pimienta:

 fuente: sueños de amor y canela

 
Aunque aún no ha llegado el otoño ya se empiezan a ver en la red recetas de conservas y mermeladas típicas de esta estación que comienza dentro de poco. Ya en casa preparé mermelada de higos (me vuelve loca) y ahora toca conservar queso de cabra en aceite de oliva. Como ya os anticipé hace dos semanas estamos por la vida sana y en ese intento de comer mejor hemos decidido también reducir, que no eliminar del todo, la ingesta de quesos de vaca.

La leche de cabra es mucho más digestiva y tiene menos cantidad de lactosa, puesto que el tamaño de sus proteínas hace que sean digeridas más fácilmente por nuestras enzimas con lo cual la hacen ideal para aquellas personas que puedan tener alguna intolerancia; además el queso tiene menos aporte calórico y es una fuente extraordinaria de aminoácidos esenciales y proteínas. Asimismo, los ácidos grasos que contiene la leche de cabra limitan y, por tanto, ayudan a reducir los depósitos de colesterol en los tejidos. 
En cuanto a conservar en aceite de oliva, todos estamos muy concienciados del valor de este aceite y de sus propiedades, así como de la capacidad que tiene para mantener los alimentos y potenciar su sabor. Este queso en aceite es un placer, un manjar para comer sólo, en ensaladas, en tostas o con una gotita de mermelada de higos...
Ingredientes:

  • Queso de cabra. El que he usado es un queso de cabra ecológico certificado que compro en el supermercado Aldi, se llama Sujaíra y es de la Quesería de la Sierra Subbética en Zuheros, Córdoba.
  • Aceite de oliva virgen extra. El elegido es el que consumimos en casa Oleodiel de Gibraleón, es un aceite premiado a nivel nacional y está delicioso.
  • Pimientas rojas.
  • 3 dientes de ajo.
  • Orégano.
Preparación:
  1. Esterilizamos el bote de cristal poniéndolo en agua hirviendo. La tapa también ha de ser esterilizada.
  2. Cortamos el queso en cuñas pequeñas.
  3. Con el bote de cristal escurrido y aún caliente, ponemos el queso, el orégano, los ajos, las pimientas y vertemos el aceite de oliva hasta cubrirlo todo.
  4. Tapamos y dejamos enfriar bocabajo. Dejamos en conserva al menos una semana para que tome bien todo el sabor (si sois capaces de aguantar sin comerlo).


En poco tiempo podrás encontrar los mejores quesos de Andalucía en el mercado de nuestro pueblo:

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domingo, 4 de mayo de 2014

LO QUE HAY QUE SABER SOBRE EL JAMÓN IBERICO:




  1.  Qué es el Jamón Ibérico.
    Para que un jamón sea “Ibérico” debe cumplir dos requisitos: el primero es que debe haber sido criado en libertad, en dehesas arboladas en la Península Ibérica, y el segundo requisito es que tiene que tener un 50% de pureza mínima de esta raza. Si esto no es así, entonces te encontrarás ante un “jamón serrano”.
    Algo distintivo de esta raza de cerdo, es que tiene más jamón en las patas traseras que delanteras, por lo que te saldrá más cara esta pieza al tener más carne.
    Estas características hacen que la textura, el aroma y el sabor poco salado del jamón sean distintos al resto. El sabor varía mucho de un tipo de jamón a otro; dependiendo de la bellota con la que el cerdo se haya alimentado y del ejercicio que el animal haya hecho, tendrá unos rasgos u otros. La cría en libertad, el ejercicio físico, la alimentación en período de montanera y su curación lo harán exclusivo.
  2. Características del Jamón Ibérico.
    Otra forma de asegurarte de que estás comprando una pata de Jamón Ibérico es fijándote en sus características:
    - La pata debe ser fina y no tener pelos.
    - La pezuña debe ser oscura. Si viene tapada, pide que te la muestren.
    - La grasa debe estar blanda. Para comprobarlo tienes que presionar con los dedos y ésta debe hundirse. Además la grasa que te queda en la mano debe tener un tacto muy suave.
    - La pata debe pesar entre 6 y 7,5 kg, como mucho.
    - Debe haber tenido una curación entre 20 y 28 meses. Cuanto más grande sea la pieza y más bellotas haya comido el cerdo, más tiempo tardará en curarse. El tiempo lo podrás ver en la fecha grabada a fuego que tiene la pata, en ella aparece la semana y año de la matanza.
    - Y por último al cortar el jamón debes observar unas vetas blancas de grasa producidas por las bellotas ingeridas por el cerdo.
  3. Tipos de Jamón Ibérico.
    Dentro de la denominación existen distintos tipos dependiendo de la cantidad de bellota que el animal haya comido. Estas son las características de cada uno de ellos, de mayor a menor medida:
    - Jamón Ibérico de Bellota: es el jamón de mayor calidad de todos. El animal ha sido criado en la dehesa a base de pastos frescos y bellotas hasta su sacrificio. Debe tener una curación mínima de 24 meses pudiendo llegar a 48 si la pieza es grande.
    - Jamón Ibérico de Cebo de Campo: puede que no te suene este tipo ya que es nuevo. Se trata de los cerdos que han sido alimentados al aire libre en las dehesas, pero cuya alimentación ha consistido en cereales y leguminosas.
    - Jamón Ibérico de Recebo: la escasez de bellota en la Península Ibérica ha provocado que muchos criadores hayan optado por otro tipo de fórmulas para alimentar a estos animales, para ello recurren a piensos y semillas sustitutorias. Por jamón de Recebo entendemos aquel que se extrae del cerdo que no ha culminado su alimentación y engorde en la montanera, así es como se llama a la dehesa. Se les termina alimentando con leguminosos, cereales y pastos naturales. Para diferenciar un jamón ibérico de bellota y uno de recebo lo vas a tener bastante complicado, tendrás que fiarte de la etiqueta.
    - Jamón Ibérico de Cebo: este tipo de cerdo ha sido alimentado con piensos de cereales y leguminosas en un cebadero. El engorde de este tipo de cerdo al no hacer ejercicio es más rápido.
  4. Cómo elegir un Jamón Ibérico.
    Como elemento externo, el Jamón Ibérico suele llevar una etiqueta de papel alrededor de la pezuña y una etiqueta extra en la que se informa de las características principales. Párate a leerlas detenidamente y escogerás el jamón que más te guste. Ésta es la información que ofrece:
    - Producto: es la marca y la denominación de origen.
    - Raza: te indica si es una pieza de un cerdo ibérico puro al 100% o si es cruzado.
    - Tipo de alimentación: si es de bellota, de recebo, de cebo o de cebo de campo.
    - Identificación de la empresa.
    - Certificado por un organismo de control: indica el organismo de control del producto tras haber realizado su seguimiento desde el nacimiento del cerdo del que procede el jamón ibérico, hasta que llega al punto de venta.
    Puede que te encuentres pegatinas de diferente color. Las que tengan un precinto de color rojo son ibéricas de bellota. Las que no la tengan roja la tendrán verde, esto te indica que poseen denominación de origen, y por tanto han superado unos rigurosos controles de crianza y curación. Además, por seguridad, para quitar la etiqueta hay que cortarla. Está numerada y en ella se incluye la fecha de campaña de sacrificio y el logo de la denominación de origen a la que pertenece el jamón.
  5.   Beneficios saludables del Jamón Ibérico.
    - Bajo nivel de sal que aumenta la jugosidad, aroma y sabor del jamón.
    - Sus grasas insaturadas no elevan el colesterol.
    - Es recomendado en dietas de adelgazamiento, ya que 100 gr apenas aportan 185 calorías.
    - Posee vitamina B1 y B6, es rico en proteínas, es saludable para el sistema nervioso y también mejora el buen funcionamiento del cerebro.
    - Carne rica en grasas y minerales como por ejemplo el cobre. Esencial para huesos, cartílagos, hierro y fósforo.
    - Su cantidad de ácido oléico ayuda a combatir enfermedades cardiovasculares. En el caso del Ibérico de bellota, tiene un 48.2% aproximado de ácido oleico en sus grasas, esencial para contrarrestar efectos de este tipo de enfermedades. De ahí que se diga que “El cerdo ibérico es como un olivo con patas”.
  6.  Denominación de Origen del Jamón Ibérico.
    Este título, como consumidor, te garantiza una calidad y unas características controladas. Los productores se comprometen a mantener la calidad lo más alta posible y a mantener unas tradiciones, también controladas, en todo su proceso de producción. Además, está protegida legalmente por el Consejo de la Unión Europea.
    Las Denominaciones de Origen reconocidas del cerdo ibérico son:
    - Jamón Ibérico D.O. Dehesa de Extremadura : comprende las dehesas de alcornoques y encinas de Cáceres y Badajoz.
    - Jamón Ibérico D.O. de Guijuelo: es el criado en la sierra de Gredos y Béjar.
    - Jamón Ibérico D.O. de Huelva: es el elaborado en la sierra de Huelva, en los pueblos de Aracena, Cortegana, Cumbres Mayores, Jabugo, etc.
    - Jamón Ibérico D.O. Los pedroches: éste jamón posee unas características claramente identificativas como una forma exterior alargada y estilizada, su color que va del rosa al púrpura y el aspecto al corte con grasa infiltrada.
  7. Como cortar el jamón.
    Una vez hayas dado con el jamón que más te gusta, viene la parte más complicada: cortarlo.
    - Necesitas un jamonero o un buen soporte para cortar cómodamente. Su buena sujeción es muy importante para evitar accidentes. Antes de cortar asegúrate que está bien agarrado.
    - Un buen cuchillo jamonero (alargado, fino y flexible a ser posible), otro cuchillo ancho y fuerte para limpiar el jamón cuando sea necesario y un tercer cuchillo para cuando lleguemos al hueso.


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      FUENTE: practicopedia